Si, de paseo ambos dos, con el pimiento de carabina (que antiguo eso, no?, jejej)
Y es lo que tiene que mi cocina carezca de luz natural, casi.
Tengo la suerte de vivir en un lugar mágico en donde hay más ventanas que paredes.
Sin embargo, la cocina tamiza su luz...y no me disgusta, a veces las pequeñas lámparas dando la luz justa sobre el sitio adecuado crean un ambiente en el que cocinar se convierte en algo íntimo, casi casi como cuando estamos ante el caldero de las brujas.
Así pues, me tocaba pasear, cazuela en mano, al salón cada vez que quería fotografiar algo de la receta: carne parriiiiba, carne pabaaaajo..
Igual ha salido tan rica de puro mareamiento.Eso sí, me ha salido, ella solita, la primera foto de cocina mía que me gusta¡¡ No me lo puedo creer, me daban ganas de comermela en crudo y todo.
En fin, al lío.
Solo necesitamos un kilillo de carne (en esta caso de lomo de cerdo), una lata de tomate natural triturado (Apis), una simpática y fotogénica hoja de laurel, un señor pimiento, aceite de oliva virgen, sal y un dientecillo de ajo, nada más¡
Procedemos a revolver todos los ingredientes (sí, en crudo todos juntitos y a la vez, es lo que tiene eso de ganar tiempo sin perder calidad) en la olla a presión, tapamos, 30 minutos y...voilà¡¡
El resultado es tan simple como maravilloso, aunque la foto final fué una nehbjvbvhvbm-puaf.
Que os aproveche si la haceis y si no, os arrepentireis¡ ;-)
(A pesar de la foto, os juro que está riquísimo¡¡)
